Riesgo: ¿Y si no existiera la muerte?
Nuestra vida, por muy exagerado que suene, está regida por los riesgos, cuyo riesgo principal podría ser la muerte o el sufrimiento, tanto así que te podría jurar que viviríamos de una forma totalmente diferente si ellos no existieran.
En las empresas sucede lo mismo, todo lo que se hace es con el fin de evitar su muerte ¿Y qué necesita una organización para vivir? ¡Ser rentable, producir!
El riesgo siempre está ahí presente, y constantemente, de forma consciente o inconsciente realizamos un análisis (eso espero, que no seamos autómatas) que nos permite tomar decisiones acertadas (algunas veces no tanto) para alcanzar nuestros objetivos.
En las empresas sucede lo mismo, todo lo que se hace es con el fin de evitar su muerte ¿Y qué necesita una organización para vivir? ¡Ser rentable, producir!
El riesgo siempre está ahí presente, y constantemente, de forma consciente o inconsciente realizamos un análisis (eso espero, que no seamos autómatas) que nos permite tomar decisiones acertadas (algunas veces no tanto) para alcanzar nuestros objetivos.
Por mucho control que apliquemos, nunca haremos desaparecer un riesgo.
Existen muchas fórmulas para valorar un riesgo y está dependerá de los factores que incluyamos en ella, como las siguientes que suelen estar presentes: la probabilidad, el impacto y los controles.
Cómo no podemos eliminar los riesgo, los tenemos que manejar a fin de contar con un nivel de confianza que nos permita trabajar adecuadamente. El riesgo que evaluamos inicialmente sin tomar en consideración los controles se denomina riesgo inherente, mientras que el riesgo resultante de la aplicación de medidas de mitigación (controles) es llamado riesgo residual.
El tratamiento del riesgo corresponde a aquella medida o combinación de medidas que decidamos tomar para contrarrestar las posibles consecuencias de su materialización, ya sea disminuyendo su probabilidad de ocurrencia o el impacto. El tratamiento que le demos a un riesgo dependerá mucho de la estrategia que queramos seguir y nuestro apetito al riesgo (tema para otro post).
TRATAMIENTO DEL RIESGO
Mitigar (Reducir - Reduce)
En el ejemplo que expuse en el post anterior se pueden identificar controles mitigantes como el uso de credenciales de acceso o herramienta de borrado remoto para un celular, que si bien no evitaría su perdida si complicaría la tarea de acceder a nuestra información (cuidados con esas fotos que se tomen). Dependiendo de la amenaza que estemos tratando reducimos la probabilidad de acceso a la información o el impacto del robo de nuestro equipo.
Tomando otro ejemplo, el de la imagen, podemos ver como el ratón usa un casco para protegerse ante la amenaza inminente que representa la trampa, no disminuye la probabilidad de que sea golpeado pero si el impacto del golpe (aunque lo más probable es que el pobre ratón muera, o por lo menos quede loco). El casco es un fiel ejemplo de un control que debería mitigar el riesgo, reducirlo, disminuirlo, ahora si el control es efectivo o no, es otro cuento.
La idea de minimizar un riesgo, es llevarlo a un nivel que lo podamos asumir y con el cual podamos trabajar.
Aceptar (Asumir - Accept)
- La inversión para tratar el riesgo es mayor a la perdida por su materialización. Para qué voy a invertir 10.000 $ en un control si solo perdería 500 $, simplemente lo acepto (Al menos que exista una regulación que me exija hacerme cargo del riesgo).
- Estratégicamente hemos decidido ser arriesgado, los beneficios que podríamos llegar a percibir por exponernos a un riesgo es mayor a las perdidas (hay quienes hablan de riesgos positivos pero bajo nuestro contexto el riesgo es negativo).

Debemos recordad que nuestros recursos son limitado mientras que los riesgos puede ser infinitos, de ahí lo importante de tratar aquellos que verdaderamente son relevantes para nosotros, y estar en conocimiento de lo que estamos aceptando.
¿Y si evitamos corre un riesgo?
Evitar (Avoid)
Es importante aclarar que evitar no es eliminar, el riesgo siempre existirá. Si queremos saltar de un paracaídas y tenemos el riesgo de morir por esta actividad ¿qué podemos hacer para evitar este riesgo? Simple, no saltamos, con ello evitamos ese riesgo, pero el riesgo a la muerte sigue estando presente (podemos morir de cualquier otra forma).
El termino evitar en el contexto de tratamiento de riesgo está asociado a la no ejecución de la actividad que nos pone en riesgo, por lo que si no la realizamos no seríamos vulnerable a ello, o como vemos en la imagen, evitamos ese camino que invariablemente nos amenaza.
No todos los riesgos se pueden evitar, ya que existen actividades necesarias para alcanzar nuestro objetivo o seguir con el negocio. Si tenemos un blog <sarcasmo> fantástico </sarcasmo> como el de Seguridad ligera, y el riesgo que estamos analizando está asociado a un ataque informático, no daremos de baja a nuestra Web para evitarlo, pero si queremos evitar que dañen nuestra imagen por la inclusión de mensajes mal intencionados en el blog podemos desactivar los comentarios.
¿Ahora si no podemos mitigar, aceptar o evitar un riesgo, o simplemente queremos hacer algo para sentirnos más seguros (o menos inseguros), que otra cosas podemos hacer?
Transferir (Compartir - Transfer)

Cuando contratamos un seguro lo único que hacemos es disminuir el impacto económico, ya que cuando se materialice el evento recibiremos cierta cantidad de dinero a cambio. Por otro lado, cuando subcontratamos, el proveedor de servicio es quien se debe preocupar por el tratamiento del riesgo y nosotros respaldarnos en un buen contrato y supervisión (aquí nacen muchos procesos de auditoría) que nos de tranquilidad (ven que no nos podemos desentender).
Con esta opción hay que ser bien cautos, ya que al final si o si nosotros somos los responsables del riesgo y es muy probable que nos afecte (aunque sea en nuestra imagen, que de igual manera puede tener implicaciones económicas).
Hablando o mejor dicho escribiendo sobre todas estas formas de tratar los riesgos ¿tu como lo sueles tratar?


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